MITO: EL LIBRE INGRESO DE LOS BCHILLERES A LA
UNIVERSIDAD ECUATORIANA.
Reinaldo Elías Meza Bolaños
Se manifiesta por grandes cadenas de TV y radio
y otros medios de comunicación que en el Ecuador vivimos una etapa diferente de
la realidad educativa a nivel superior por parte de los altos personeros de la
SENECYT (Secretaria de educación Superior, Ciencia, Tecnología e Innovación. La constitución
política del Ecuador aprobada en el 2008 dice:
Art. 356.- La educación superior pública será gratuita hasta el tercer nivel.
El ingreso a las instituciones públicas
de educación superior se regulará a
Través de un sistema de nivelación y
admisión, definido en la ley. La
Gratuidad se vinculará a la
responsabilidad académica de las estudiantes y
los estudiantes.
Con independencia de su carácter
público o particular, se garantiza la
igualdad de oportunidades en el acceso,
en la permanencia, y en la
movilidad y en el egreso, con excepción
del cobro de aranceles en la
educación particular.
El cobro de aranceles en la educación
superior particular contará con
mecanismos tales como becas, créditos,
cuotas de ingreso u otros que
permitan la integración y equidad
social en sus múltiples dimensiones.
Manifestando, que todos los bachilleres podrán
acceder a la universidad en igualdad de oportunidades, pero la realidad es otra
ya que en los actuales momentos los estudiantes bachilleres enfrentan una dura
realidad y que se ha atribuido como una verdadera crisis educativa por los
nuevos requisitos para el ingreso a las universidades, la realidad es que se
vive un régimen de retroceso con la “revolución ciudadana”, este partido
político ha privado el derecho de libre
ingreso a los establecimientos de educación superior. El gran problema evidenciado no es que entran los
mejores estudiantes a la universidad, lamentablemente la universidad pública no
dispone de una adecuada infraestructura, recurso humano y otros recursos, que
permita dar cabida a la mayoría de aspirantes para continuar con los estudios
superiores. Por eso aquello de los exámenes solo es un pretexto para dejar
fuera a los estudiantes: Como se puede medir la aptitud, las destrezas e
inteligencia con una simple prueba, todo eso se ha considerado como una
barbaridad. También se ha manifestado que existe sobrepoblación estudiantil,
pero solo el 20% de los que pueden estudiar entran a la universidad eso es otra
farsa, en consecuencia no existe el libre ingreso a la Universidad, en
consecuencia lo que el Estado Ecuatoriano debería preocuparse es: asignando mayor
presupuesto para la Educación “gratuita y de calidad como manifiesta el
gobierno”.
Por
estas sircunstancias que son la realidad de la educación superior en el ecuador
desde décadas anteriores, los movimientos estudiantiles secundarios y
universitarios han sido prótagonistas e grandes luchas de reinvidicación
incluso en las dictaduras militares y civiles que tambien ha vivdo el ecuador
incluso ofrendando vidas de muchos ciudadanos y dirijentes estudiantiles para
exijir derechos en beneficio de los estudiantes y del pueblo en general.
Una de esas luchas trascendentales fue la que se realizó a inicios de 1969 y que concluyó el 29 de Mayo del mismo año, cuando valientes y consecuentes jóvenes bachilleres y universitarios dirigidos por la FESE y la FEUE(en ese tiempo estas organizaciones tenían compromiso popular y estaban alejadas del oportunismo, el gobierno y el revisionismo), se tomaron la Universidad de Guayaquil para protestar y exigir la abolición del examen de ingreso para los jóvenes de los sectores populares y por lo tanto dejar sin efecto la discriminación en la educación superior. En esa ocasión, Velasco Ibarra ordenó reprimir brutalmente con la fuerza pública y militar y carabineros, generándose una verdadera masacre que segó la vida de más de 30 estudiantes y bachilleres, y además detuvo-torturó a otros 140 estudiantes; esta “operación de limpieza” tuvo la brutal complicidad del Consejo Universitario de la misma Universidad; pero por otra parte existió la solidaridad, la conciencia, la organización y la lucha firme y decidida de jóvenes estudiantes dispuestos a conquistar este justo derecho… se multiplicaron las voces y el descontento por todo el país estalló la bronca en Quito, Riobamba, Cuenca, Loja y otras ciudades del ecuador.
Producto de este proceso de lucha, en Junio de 1970, el gobierno reaccionario decreta la eliminación del examen de ingreso y por lo tanto se conquista el libre ingreso a la Universidad de Guayaquil y posteriormente a toda la Universidad Pública del Ecuador, creada por el actual régimen El Presidente Constitucional de la República, economista Rafael Correa Delgado, en ejercicio de las facultades previstas en el número 13 del artículo 147 de la Constitución de la República, emitió el Decreto Nº 865 mediante el cual se expidió el Reglamento General a la Ley Orgánica de Educación Superior –LOES- que está vigente desde octubre del 2010.
Para cumplir con el objetivo establecido en la Ley Orgánica de Educación Superior y alcanzar sus fines, era necesario expedir un reglamento general que permita la correcta aplicación de los principios constitucionales y legales en el ámbito de aplicación de la LOES.
Contenido
del Reglamento
Los capítulos del Reglamento hablan de: La igualdad de
oportunidades; de la calidad de la Educación Superior; del Principio de
Pertinencia; de la Tipología; de la Autodeterminación para la producción
del pensamiento y conocimiento; de los Organismos Públicos del
Sistema de Educación Superior; del Patrimonio y financiamiento de las Instituciones
de Educación Superior; de la Intervención a las Universidades y Escuelas
Politécnicas; de la Suspensión; del Procedimiento para imponer sanciones a las
Instituciones de Educación Superior.
Tiene
nueve Disposiciones Generales, veintiocho Disposiciones
Transitorias y una Disposición Final que establece que el Reglamento entrará en
vigencia a partir de su publicación en el Registro Oficial.
Busca mejorar la calidad
Busca mejorar la calidad
En los considerandos del Decreto se destaca que la Ley
Orgánica de Educación Superior, define los principios, garantiza el derecho a
la educación superior de calidad que propenda a la excelencia, al acceso
universal, permanencia, movilidad y egreso sin discriminación alguna.
Que con la vigencia de la Ley Orgánica de Educación
Superior se establecen las regulaciones para el Sistema de Educación Superior,
los organismos e instituciones que lo integran, determina los derechos, deberes
y obligaciones de las personas naturales y jurídicas, y establece las
respectivas sanciones por el incumplimiento de las disposiciones
constitucionales y las contenidas en este instrumento legal.
Que la Educación Superior tiene como fines ser de
carácter humanista, cultural y científica, constituyéndose como un derecho de
las personas y un bien público social que, de conformidad con la Constitución
de la República, responderá al interés público y no estará al servicio de
intereses individuales y corporativos.
CUAL ES LA PROPUESTA DEL GOBIERNO?
Meses atrás, el gobierno a través de los
conocidos “tecnócratas” de la SENESCYT presentó a la sociedad ecuatoriana la
propuesta del SNNA que, según él, garantizará el acceso de los bachilleres más
aptos y con “vocación” a las universidades en base a su tan promovida
“meritocracia”, para así, supuestamente, combatir la deserción escolar (de
acuerdo a datos gubernamentales, de cada 100 bachilleres que ingresan a la U
apenas 6 obtienen su título) y optimizar los recursos estatales. El SNNA
comprende, en forma resumida, los siguientes elementos:
Inscripción por internet de todos aquellos
bachilleres que quieren cursar la universidad, en la que tienen que escoger 10
carreras y 5 instituciones educativas de su interés; a continuación los
inscritos deben rendir una serie de pruebas estandarizadas, supuestamente para
medir las “aptitudes” y además determinar las falencias de la educación media;
posteriormente, quienes aprueben dichas evaluaciones, deben ingresar a un curso
de nivelación, permitiendo al aspirante rendir un prueba de exoneración si no
desea seguir el curso; finalmente los bachilleres deben rendir un examen de
“conocimientos”. Después de atravesar todo el proceso mencionado recién, solo
“los mejores”, podrían ingresar a la universidad y cumplir sus metas y sueños.
Todo este proceso busca cumplir con la
concepción gubernamental de utilizar a la educación ecuatoriana y plasmar lo
que el propio Presidente de la República dijo en la cadena sabatina del 28 de
enero del 2012: “a la universidad no pueden ingresar todos, solo los capaces,
los que tienen vocación”, para así, según el correísmo, evitar el despilfarro
de recursos económicos del Estado en quienes son “vagos” y asisten a la
universidad solo para perder el tiempo y “calentar las bancas”.
Buscan combatir la deserción escolar sin tomar
en cuenta que la principal razón de ésta se debe a la falta de recursos
económicos y problemas sociales como familias disfuncionales y no al
nivel educativo del estudiantado. El Observatorio de los Derechos de la Niñez y
Adolescencia indica que la necesidad de trabajar obliga a muchos niños y
adolescentes a interrumpir o abandonar sus estudios; en el país apenas uno de
cada cinco adolescentes trabajadores puede estudiar y trabajar a la vez; según
el sociólogo Alberto Solano de la Sala Torres, el 38% de la población
ecuatoriana vive en situación de pobreza general y el 30% en situación de extrema
pobreza, es decir, éstos últimos
subsisten con 0,50 centavos de dólar diarios.
Como vemos, una de las principales razones de
la deserción escolar se debe a la crisis económica del país y por el aumento de
la pobreza; si no se resuelven esos problemas la deserción será mayoritaria.
Pretender resolver el problema de la deserción
universitaria tomando un examen de ingreso es como resolver el problema de la
mendicidad apresando a los mendigos.
Lo dicho por el Presidente de la República en
la mencionada cadena sabatina no es más que una manera de satanizar y
menospreciar a la juventud ecuatoriana, a pesar de que en la propia
Constitución de la República, por la que él tanto abogó, en su artículo 39
indica que los jóvenes son considerados actores estratégicos del desarrollo del
país.
Los resultados iniciales de la aplicación de
este sistema de admisión, en el denominado plan piloto, son desastrosos. De más
de 57 mil inscritos, solo 45.133 rindieron el primer examen, de esos solo
19.763 aprobaron y 13.972 deben acudir al curso de nivelación, es decir,
inicialmente, sin el segundo examen más de 20 mil jóvenes se quedaron sin
su derecho a estudiar.
Una de las razones para la reducción de cupos
en varias instituciones educativas responde a que desde la SENESCYT se
estableció que toda universidad para poder ser acreditada debe contar a lo
mucho con 40 alumnos por aula.
La inscripción por internet, el
principal argumento del gobierno es que este nuevo mecanismo facilita el
proceso de inscripción de los bachilleres, evita los peregrinajes, y elimina
las largas columnas de estudiantes y padres de familia en las afueras de las
facultades. Pero lamentablemente el problema no termina ahí si bien es cierto
que la tecnología es un importante recurso que debe ser puesto en práctica en
toda circunstancia, también es menos cierto que todos los ecuatorianos tenemos
la posibilidad de acceder sin dificultad a este medio de comunicación sobre
todo a los sectores rurales históricamente desfavorecidos para el ingreso a
todos los niveles de educación y más aún a la universitaria. Según los
resultados obtenidos por el INEC en el censo del 2011, en el sector rural
apenas el 22% de habitantes utiliza computadora, el 15% tiene acceso a internet
y apenas un 6% posee internet en sus hogares. Queda claro que con este nuevo
mecanismo los grandes perjudicados son los hogares de escasos recursos
económicos.
El Estado debe garantizar que la mayoría de los
bachilleres de la ciudad y el campo puedan inscribirse a través de este nuevo
mecanismo e implementar otros adicionales que permita ampliar la cobertura. Es
decir un método que asegure el ingreso a la U.
Ante la propuesta de rendir una prueba de
“aptitudes” estandarizada, previo al curso de nivelación, en la aplicación
del plan piloto se evidenció que no fue de “aptitudes” únicamente sino también
de conocimientos y no solo sirvió para identificar las falencias de los
colegios, como dice el gobierno, sino que se convirtió en el primer filtro por
el que atraviesan los bachilleres.
Consideramos que esta prueba no puede ser de
carácter punitivo y discriminatorio, es una realidad que la educación media
tiene desniveles, seguramente un alumno de colegio privado que cuenta con buena
infraestructura, con internet, laboratorios, material didáctico necesario y con
docentes capacitados rendirá mejor el examen que un alumno de un colegio
público rural que no cuenta con todo lo mencionado anteriormente; pero esto no
es por culpa de los estudiantes sino del propio Estado. Se debería tomar una
prueba que solamente permita identificar las falencias y los vacíos académicos
de los aspirantes y trabajar para que sean resueltas en la educación media por
la máxima autoridad educativa y para que en algo sean cubiertas en el curso de
nivelación y que no se limite el acceso.
Cómo no van existir desniveles en le educación
secundaria si en nuestro país solo existen 18 instituciones educativas del
“milenio”, mientras la gran mayoría de establecimientos se caen a pedazos, aún
hay escuelas unidocentes y no existe una capacitación docente dirigida desde el
Estado.
A eso se suma que no se destina el presupuesto
necesario para educación; en este año se debió entregar el 5.6% del Producto
Interno Bruto (PIB) y solo se entregó el 3.9% del PIB, a nivel de la educación
superior se han reducido los presupuestos a todas las Instituciones de Educación
de Ecuador.
Hasta el momento existen 17 escuelas del
Milenio en 14 provincias: Cotopaxi, Guayas, Pichincha, Santa Elena (2
escuelas), Imbabura (2), Esmeraldas, Loja, El Oro, Chimborazo, Napo, Manabí,
Cañar (2), Santo Domingo de los Tsáchilas, Bolívar.
¿Cómo aplicar pruebas estandarizadas si, desde
hace años, la psicología habla de las denominadas inteligencias múltiples que
explican destrezas y aptitudes más o menos desarrolladas en unas y otras
personas? Esto muestra la improvisación en este sistema de acreditar a un
estudiante para que continúe los estudios en las universidades.
Ante la propuesta de desarrollar un curso
de nivelación previo al ingreso a las universidades, estamos de acuerdo
que es algo necesario por las falencias que tiene la educación media, pero
lamentablemente hemos visto que el gobierno nuevamente está improvisando con la
juventud estudiosa del país, pues en el curso de nivelación del plan piloto
surgieron ya los primeros problemas como: la falta de los programa de clase, la
falta de docentes y de espacio físico para desarrollar el curso; además,
supuestamente para que no coincida con el horario de los cursos de las
carreras, se han planteado horarios inadecuados hasta altas horas de la noche.
Para colmo, el curso no garantiza el ingreso de los bachilleres a la
universidad.
Consientes que la nivelación para los bachilleres
es una necesidad, se han vertido varias propuestas entre ellas que se ejecute el curso de nivelación en 6
meses y que sea totalmente financiado por el Estado, pero además que se
garantice el acceso a la universidad, pues planteamos que este curso debe ser
considerado como parte de las carreras universitarias y no signifique el
alargue de las mismas.
En la propuesta del gobierno se señala que al
finalizar el curso de nivelación los bachilleres deben atravesar por un nuevo
filtro, y que deben rendir un nuevo examen, es decir, la nivelación es
evaluada con un examen final, en el cual se determina quiénes están en
condiciones de ingresar a la U y quiénes no. Se ha propuesto que el curso de
nivelación sea evaluado permanentemente con notas parciales de trabajos,
pruebas, exposiciones, deberes, etc. y que inmediatamente los estudiantes pasen
al primer año de carrera sin rendir un nuevo examen, es decir, una nivelación que asegure el ingreso a la U.
La falta de docentes universitarios y de
infraestructura es una lamentable realidad, por esa razón la propuesta es que, el
Estado fortalezca la inversión económica para la universidad pública, destinando
mayor presupuesto para contratar nuevos profesores y se construya más
infraestructura en los centros de estudio; en los últimos tres meses se han
construido 17 nuevos edificios en el país para mejorar la función judicial, que
si bien son necesarios no se ha tomado en cuenta que la infraestructura
universitaria no ha cambiado desde muchos años atrás, mientras que con el paso
del tiempo la demanda de bachilleres ha crecido.
Solo observemos la realidad en determinadas
provincias: en Carchi anualmente se gradúan 2.000 bachilleres pero en la
universidad de esa provincia apenas existe un cupo para 400; en la provincia de
Imbabura se gradúan 5.000 jóvenes pero la UTN tiene cupos solo para 1.800; en
la U. de Machala existieron 16.000 aspirantes pero solo existe cupos para
3.000 a 4.000; y, en la U. Estatal de Guayaquil se registraron 42.272
aspirantes pero solo se admitirán a 17.245.
Entonces la ciudadanía se pregunta: ¿de qué
sirve dar las pruebas y obtener buenos resultados si a la final no existen los
cupos suficientes para todos y no hay las aulas y mobiliario suficientes?
Los funcionarios del gobierno señalan que éste
es un sistema democrático pues permite a los bachilleres, desde el momento de
la inscripción, escoger varias opciones de carreras, pero la aplicación del
plan piloto demostró que este sistema no es nada democrático, pues, en base a
un modo discriminatorio se establece que los mejor calificados van a las
mejores carreras o a las primeras opciones escogidas y al resto se los ubica en
otras carreras en virtud del orden de las opciones señaladas, en consecuencia
privándole al estudiante a seleccionar la carrera de su aptitud incluso la
universidad de su residencia, de esta manera obligándole a cambiarse de
Provincia donde se encuentra la sede de dicha universidad asignada por las autoridades de educación superior,
evidenciándose graves problemas en el entorno social y familiar, es decir que
la libertad de escoger su especialidad y la institución universitaria que más
le convenga no existe, constituyéndose esta realidad en un verdadero mito.
Ya sucedió en el plan piloto en el que más del
50% de bachilleres no fueron asignados a las carreras de primera opción, ni a
las de segunda opción; si no que fueron enviados a partir de la cuarta opción.
Y los estudiantes que ya no alcancen a las
universidades serán ubicados en institutos Tecnológicos superiores, ¿Pero si el
padre de familia y el estudiante quiere ir a la universidad, por qué tienen que
asignarle ir a un Instituto tecnológico Superior?, ¿acaso no se respeta la
decisión donde querer estudiar? Este sistema de control y de imposición coarta el
anhelo, el deseo y el sueño de miles de bachilleres Ecuatorianos.
La Federación de Estudiante Secundarios del
Ecuador están de acuerdo que es necesario cambiar la realidad actual de ingreso
a las universidades y establecer un sistema de nivelación y admisión, pero éste
debe garantizar el acceso a la educación superior de todos los bachilleres,
debe ampliar la cobertura actual y no limitarla como lo hace el SNNA.
Considerando que la actual infraestructura no satisface las necesidades para el
crecimiento físico y académico de las instituciones educativas de nivel
superior en nuestro país, es decir, el número de bachilleres que ingresaban los
años pasados, hasta que existan las condiciones necesarias para recibir a
todos, ya que en la constitución política del estado y demás leyes y
reglamentos garantizan la universalización de
la educación en todos los niveles sin exclusión, pero en la práctica
esta realidad no se cumple en consecuencia ratifico que esta práctica educativa
se convierte en un verdadero mito.
Esta problemática que tiene que ver con la
situación de la educación superior en el Ecuador es parte de todo el proceso de
reformas que el gobierno viene desarrollando en el ámbito educativo, pero que
se lo realiza de forma desordenada y dispersa, sin tomar en cuenta la opinión
de todos los actores del sistema educativo, es decir, autoridades, maestros,
padres de familia y principalmente de los estudiantes.
Es necesario trabajar por un gran diálogo
social a nivel del país para trabajar en una reforma integral y ordenada de la
educación ecuatoriana, pero con el aporte de todos quienes somos parte de la
comunidad educativa que, sobre todo, implique materializar éste derecho como un
derecho de todos y no como un privilegio de pocos, como pretende
institucionalizar este sistema educativo como política de Estado.
Los estudiantes secundarios principalmente
aquellos que aspiran a acceder a la educación superior exigen por todos los
medios que se respete la constitución, la Ley Orgánica de Educación
superior, Reglamento de Régimen
Académico, y demás disposiciones emanadas por el estado, que garantizan sobre
manera el ingreso a las universidades, la gratuidad calidad y sin exclusión, es
decir una educación para todos y todas pero todo esto se ha constituido en un
mito.
Referencias Bibliográficas:
EcuadorUniversitario.Com
http://www.jrecuador.org/j/index.php/mov-secundario/15-los-estudiantes-secundarios-queremos-una-educacion-gratuita-de-calidad-y-accesible-para-todos http://www.schwartzman.org.br/simon/delphi/pdf/lopes.pdf http://www.filo.uba.ar/contenidos/carreras/educa/catedras/educacion1/sitio/Ecuador.htm
Entregado 10/01/2016